Sintomas bucales que te avisan de una enfermedad

dolor de muelaEs importante cuidar no sólo nuestra boca (dientes, encías, etc.)  con el cepillado diario sino tambíén es necesario revisar su aspecto de forma constante porque existen muchas enfermedades y trastornos no relacionadas directamente con el área oral (problemas en el hígado, corazón, etc) , que manifiestan curiosamente sus síntomas en la boca.

Por eso, se dice que la salud oral advierte de que alguna cosa en nuestro organismo no funciona bien.

A continuación, se detallan una serie de dolencias del resto del cuerpo, cuyos síntomas se presentan en la boca.

 

 

Síntoma #1: ¿Te duele la mandíbula o los dientes?

Si la molestia es en la parte inferior puede avisar de un ataque al corazón. Si el flujo de sangre se debilita por un infarto, aparece dolor en el pecho que se puede irradiar hacia el brazo izquierdo, el cuello e incluso a la parte inferior de la mandíbula. Es habitual sentir también fatiga, falta de aire, ardor de estómago, presión en el pecho…

Cuando el dolor aparece en los dientes superiores podría ser sinusitis. Este problema hace que se inflamen las cavidades naturales que rodean las fosas nasales y el dolor puede referirse hacia los dientes superiores. En este caso, también se percibe congestión nasal, dolor de cabeza o de garganta, fiebre…

Sin embargo, lo más habitual (si no identificas otros síntomas asociados) es que el dolor mandibular se deba a la tensión muscular en la zona, a que aprietas los dientes por la noche… Para eliminar tensiones: inspira una bocadada de aire y llena tus carrillos. Suéltalo poco a poco por la boca. Repite veces.

 

 

Síntoma #2: ¿Tu aliento huele ahora un poco diferente?

Si el olor es afrutado a veces esconde una diabetes 2. Una concentración alta de glucosa en sangre facilita que las bacterias proliferen en la boca. Y cuando eso ocurre se puede desprender olor frutal. También suele provocar ardor en la lengua, sequedad, infecciones…

El mal aliento podría indicar que falla el hígado, el riñon o los intestinos. Las afecciones de hígado (como las cirrosis) pueden generar mal aliento pero también una insuficiencia renal crónica a veces genera olor bucal parecido al del amoniaco o el pescado. Un aliento muy fuerte acompañado de dolor abdominal y estreñimiento suele deberse a una obstrucción intestinal.

Sin embargo, el mal aliento acostumbra a originarse por la acumulación de sarro en dientes y encías o por la falta de hidratación (sequedad de boca). Toma una infusión de menta-poleo o regaliz y mastica hojas de menta. Si el problema se debe a la sequedad, tomar cítricos estimula la producción de saliva.

 

 

Síntoma #3: ¿El aspecto de tus encías ha cambiado?

Si están blancas-podría deberse a una anemia. La disminución de glóbulos rojos que provoca la anemia puede “verse” en unas encías pálidas. En este caso la lengua está muy roja, inflamada y brillante.

Si están rojas e hinchadas… puede haber una infección. Junto con el sangrado y una mayor sensibilidad dental, son los primeros síntomas de la presencia de bacterias en la encía (gingivitis) que hay que tratar.

Es importante observar que durante la menstruación, la progesterona favorece la inflamación de la encía. Para evitarlo, puedes utilizar enjuagues bucales antimicrobianos justo antes de su llegada.

 

 

Síntoma #4: ¿Tienes pequeñas lesones en el interior de la boca?

Las úlceras bucales a veces salen si se padece liquen plano. Se trata de una enfermedad de la mucosa bucal no relacionada con la presencia de placa. Se manifiesta con pequeñas ulceraciones en los pliegues de la boca y provoca lesiones rojas o violáceas en la piel.

Si hay llagas que no cicatrizan puede alertar de cáncer oral. Consulta con tu médico si además sientes adormecimiento de los labios, tienes los dientes flojos, has percibido cambios en tu voz o te duelen los oídos al tragar. Aunque ten en cuenta que las llagas también pueden salir por déficits nutricionales, alteraciones gástricas, herpes…

Normalmente las pequeñas heridas se deben a morderse sin querer la lengua o el labio, al estrés o inclusoa las alergias. Un colutorio antiséptico a base de clorhexidina evita las infecciones en estos casos.

 

 

Síntoma #5: ¿Se te mueven los dientes y se ha caído alguno?

Si además la encía está roja y brillante… quizá sufras periodontitis. Los síntomas en conjunto alertan de que la gingivitis ha avanzado y ha infectado también los ligamentos que sujetan al diente.

Si no hay signos de infección, puede ocurrir por la osteoporosis. Según los estudios, las mujeres con baja densidad de minerales en los huesos son más propensas a perder dientes. Si es debido a un golpe… Si se te afloja y se desplaza levemente, conviene devolverlo a su posición de forma suave y sujetarlo en su lugar con una gasa humedecida. Después, acude al dentista.

 

 

Síntoma #6: ¿Te sangran las encías de forma habitual?

Si el sangrado no desaparece, a veces advierte de una leucemia. Las células leucémicas en ocasiones se “infiltran” en la encía y hacen que sangre. Informa al médico si el sangrado no desaparece y no hay placa de sarro.

Si también hay hemorragia nasal, quizá el hígado esté dañado. El hígado fabrica sustancias que facilitan la coagulación de la sangre. Por eso cuando falla pueden sangrar las encías y la nariz.

Sin embargo, el sangrado de encías es habitual en la menopausia o al tomar ácido acetilsalicílico. En estos casos, cuando no hay una enfermedad que lo cause cepilla la dentadura suavemente y enjuaga la boca con agua y bicarbonato para desinfectar. Después haz enjuagues de agua con una pizca de sal.


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1 Response

  1. blanca Diaz dice:

    Muy interest te Los articulos, Los voy a compartir con mi familia

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