Evite ser su propio enemigo

evite ser su propio enemigoSi una persona está aferrada a una relación amorosa que se ha convertido en un callejón sin salida, encajonada en un trabajo sin futuro, o vive dominada por una serie de malos hábitos (como derrochar su dinero o comer en exceso), es natural que se sienta deprimida y furiosa con el destino que la ha metido en semejante lío.

Sin embargo, ¿no ha pensado que usted mismo es la causa de una buena parte de sus problemas?

Muchas personas se niegan la propia felicidad al aferrarse a conductas que no les son beneficiosas.

Este comportamiento no es tan voluntariamente destructivo como, por ejemplo, el abuso de las drogas, pero ciertos hábitos derrotistas pueden acabarle a una la vida poco a poco y llenarla de frustraciones terribles.

Quienes se destruyen a s( mismos casi nunca se dan cuenta de lo que están haciendo. “Muchas veces adoptamos permanentemente las soluciones más erróneas para los problemas de la vida. Lo hacemos cuando estas soluciones surten efecto en una situación determinada o con una persona específica, o sólo superficial y aparentemente, pero sin costamos mucho esfuerzo. Ahora bien, cuando las tratamos de aplicar a todos nuestros problemas resultan muy contraproducentes.

Todo el mundo toma actitudes derrotistas de vez en cuando, pero para algunas personas este tipo de comportamiento constituye la única forma de relacionarse con el mundo que conocen. He aquí algunos de esos terribles hábitos que nos dificultan o imposibilitan alcanzar la independencia, desarrollarnos y madurar, vivir felices.

Hay personalidades con especial tendencia a la adicción

El alcoholismo y el abuso de las drogas son hábitos obviamente autodestructivos, pero las personas que viven obsesionadas con la comida, que fuman un cigarrillo tras otro o que saltan de una conquista amorosa a otra también pueden ser víctimas de adicciones dañinas.

El ‘adicto’ usa ese objeto o comportamiento como mecanismo de defensa para lidiar con un problema totalmente ajeno a ese vicio.”
Alicia, una secretaria, por ejemplo, recurrió al chocolate para consolarse por la pérdida de su amor propio que le causó el divorcio. “Siempre me han gustado los dulces, pero antes podía controlarme. Ahora, sin embargo, me siento todas las noches frente al televisor a comer cajas enteras de bombones. He aumentado quince kilos y yo misma me inspiro repugnancia… pero no puedo cambiar”, confiesa.

Este tipo de hábito, que comienza casi siempre como una solución pasajera a un trauma, generalmente acaba convirtiéndose en un problema por sí mismo.

Un trabajo sin futuro

Si adquirir un vicio perjudicial constituye la forma más evidente de actuar contra uno mismo, probablemente la más sutil sea “empantanarse” en una situación de trabajo sin futuro.

A veces las circunstancias obligan a aceptar trabajos que no valen la pena. Cuando existe una necesidad económica, esto se entiende; lo inaceptable es que esa misma persona se quede en ese mal empleo año tras año y por propia elección, sabiendo que no hay posibilidades de mejorar en él y pudiendo buscar algo mejor.

Cuando alguien actúa de ese modo, se hace mucho daño. Es muy común el caso de la mujer que, por esperar una mejor oportunidad, o por no querer sentirse atada a una responsabilidad específica, pasa años haciendo trabajos menores sin ninguna posibilidad de progreso. Al final, y aunque no se lo confiese, esta mujer se encuentra atrapada en una situación que ella misma ha creado.

Mucha gente se comporta así como una rebelión contra lo que se espera de ellas. He conocido a muchas mujeres que se han pasado la vida trasladándose de un trabajo malo a otro peor porque sus padres han estado constantemente proponiéndoles diversas ocupaciones más ‘apropiadas’, y ellas han querido demostrarles que pueden arreglárselas perfectamente sin seguir sus consejos. Claro, la demostración es a costa de sí mismas. Pagan con su bienestar y su felicidad.

Por supuesto no todo el que se aterra a un trabajo sin compensaciones ni futuro lo hace en rebeldía a las presiones paternas; hay quien se queda con lo peor que le ofrece la vida por impotencia ante sus conflictos internos. A Helen, por ejemplo, una mujer brillante que tenía treinta años cuando empecé a tratarla, la indecisión le costó cinco años trabajando como camarera en un restaurante de mala muerte.

Su problema consistía en que se sentía desgarrada por dos deseos contradictorios: el de encontrar al hombre ‘perfecto’, casarse y dedicarse a su hogar, y el de convertirse en una mujer profesional y dedicarse de lleno a los negocios. Incapaz de decidirse por uno de estos dos mundos distintos, Helen había acabado por hundirse en otro que, sin brindarle ninguna satisfacción, le impedía pensar y le daba el consuelo de ser una víctima del destino.

Cuando un romance no da más

Una mala relación sentimental es aún más destructiva que un mal trabajo. Mariana, profesora universitaria que contra viento y marea se mantuvo perdidamente enamorada de un atractivísimo actor durante casi dos años, es un caso típico.

Después de un año de estar de novios y hablando de matrimonio con él descubrió que se veía con otra mujer, pero, a pesar de sus continuas infidelidades, todo lo aceptaba con tal de no perderlo.

Todos los que los conocían estaban viendo que aquélla era una relación tóxica. Pero esas cosas rara vez son evidentes para los involucrados, por mucho que lo sean para los de afuera. Los patrones de comportamiento autodesetructivo se adoptan o porque alguna vez han dado resultado o porque se aprendieron en el hogar durante la infancia. La sufrida fe de Mariana en su novio no era más que una copia de la conducta que había visto en su madre desde que nació. Para ella, una mujer enamorada tenía necesariamente que sufrir, confiar y esperar.

Recomendaciones

Lo mejor de todo es dar ese paso que nos atemoriza. Si queremos un mejor trabajo, es necesario comenzar de inmediato a buscarlo.  Si se trata de un nuevo amor, sólo se trata de abrir los ojos a nuevas oportunidades que pueden que se encuentren a su alrededor esperando sólo una palabra.  El cambio es hoy y no deje para mañana sus sueños; así será usted su propio amigo y no su peor enemigo.

bbremedioscaseroswebgif

loading...
Deseas apoyarnos

Saludnaturalybelleza.com es una comunidad que no tiene ánimo de lucro que se apoya en subvenciones y donaciones de personas como tú. Si todas las personas que leen donan unos dólares, obtendremos los fondos suficientes para seguir llevando alternativas naturales. Puede conocer más en:

consultas.bellezanatural@gmail.com

www.saludnaturalybelleza.com/donaciones.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *